Realismo en blanco y negro. Tatuaje de Franky Lozano Valencia.

Este tatuaje fue realizado ayer, 1 de Octubre en la Exposición Internacional de Barcelona de 2017. Una composición propuesta por el cliente y conceptualizada por Franky en un tatuaje que claramente revela la tentación en forma de mujer. Donde se desvela lo que hay debajo de algo bello, inocente, en apariencia bueno. La mujer ofrece una manzana, un concepto religioso con el que se justifica la condición humana. El momento en que caímos ante la tentación del placer, de los sentidos y condenamos a la humanidad. Tal y como queda reflejado en el tatuaje, las cosas caen por su propio peso y al final se acaba desvelando la verdadera naturaleza del asunto.

Este retrato realista, enmarcado por composición en blanco y negro, es una muestra perfecta del trabajo de Franky en cuanto a representación de texturas se refiere. En un solo tatuaje puedes ver la recreación de distintas texturas humanas: piel, hueso, pelo, fruta, puzzles… cada una de ellas fielmente representada por una técnica que refleja un control total. Pensemos además que el tatuaje se ha realizado en la Expo de Barcelona de 2017, en un total de 8 horas. Del tirón, una jornada laboral en la que además se ha planificado y diseñado el concepto. Un trabajo que es la clave para una composición exacta, debido a la delicadeza de la composición, en la que hay que encuadrar la cara con su propio esqueleto.

En definitiva, un buen trabajo. Un tatuaje preciso, bien encajado y compuesto con detalle. Los fondos de luces y sombras dinamizan, esferizan el retrato. El brusco contraste entre luces y sombras sigue la dicotomía del bien y el mal, la tentación que come terreno al bien. Un tatuaje que se sostiene por sí mismo. Un trabajo difícil, realizado con la precisión de un reloj y con el minuto marcado.

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